DENUNCIA EL INTENTO DE VIOLACIÓN EN LA GUÍA II

Desgraciadamente, una vez más, una mujer ha sido puesta en la más de las desgraciadas situaciones, violentada contra su voluntad para abusar de ella.

Ciertamente el hecho es condenable e inadmisible. Pero… ¿por qué se produce?

Seguro que no existe una única causa para que se produzcan estos ataques injustificables. Habrá causas de orden personal, como el carácter o la personalidad, pero hay también causas culturales, que son las que ahora me interesan.

Ayer y hoy he asistido a varias conversaciones en las que la xenofobia y el machismo han relucido desmesuradamente.

Desgraciadamente estos ataques tienen cierta cobertura cultural basada en un patriarcalismo injustificado. Un patriarcalismo que convierte a la mujer en un objeto a merced de los caprichos del hombre, un patriarcalismo que ampara la violencia contra las mujeres porque son posesión del hombre, un patriarcalismo que, en definitiva, no tiene conciencia de la igualdad entre los hombres y las mujeres.

Debemos derrotar esta cultura hegemónica introduciendo cuñas éticas que desmonten y deslegitimen la justificación de lo injustificable. Sólo el convencimiento de que las personas somos iguales en dignidad, independientemente de su género o condición nos llevará a crear un mundo menos violento, menos agresivo, más pacífico y más humano. Las ideas del partriarcalismo deben ser derrotadas. No es cierto que todas las ideas son respetables. Las personas son las respetables, las ideas deben discutirse y criticarse para avanzar hacia un consenso mayor sobre la verdad y el bien.

Al igual que hemos aumentado nuestro conocimiento en matemáticas y ciencias, así también debemos aprender a ser más éticos, a no retroceder en nuestro convencimientos éticos aprehendidos a lo largo de siglos de historia. Hoy nadie admitiría volver a planteamientos científicos del siglo XIX, tampoco debemos admitir que se vuelva a planteamientos éticos de hace 50 años o más.

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