EL EDUCADOR Y SU LABOR

Os dejo este video que me ha gustado mucho y una pequeña reflexión sobre su sentido aplicado a la educación.

Quizá muchos entienden que la educación es vender humo. Que no tiene importancia, que es irrelevante, que como no se ve, no merece la pena invertir nada en ella. Además, en un mundo tan tecnificado como el nuestro, ¿no sería mejor invertir todo nuestros tiempo, esfuerzo, dedicación y dinero en aprender “cosas útiles”?

Pero ¿qué pasaría si la educación no fuera sólo transmitir conocimientos, sino ayudar a crecer a las personas dándoles lo que realmente necesitan?

¿Os imaginais un mundo sin ilusión? ¿Un mundo donde las cosas importantes son sólo aquellas que se ven? Sería terrible. Estaríamos en un mundo plano, sin futuro, sin transformación posible, sin mejora posible.

Las ilusiones hacen que las personas se muevan para lograr objetivos, para construir realidades diferentes, para cambiar las cosas que no nos gustan. Este, creo, es el verdadero objetivo de la educación, la verdadera tarea del profesor. Dotar a cada alumno/a según sus necesidades de competencias potenciadas, para que construya su propia realidad. La suya. No la que dicen las grandes empresas que debe ser, ni la que quiere la sociedad de consumo.

La sociedad que renuncia a la tarea ilusionante de educar está abocada a la desilusión, al eterno retorno, a las vidas que no brillan, a los grises de la mediocridad.

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