JESUCRISTO SUPERSTAR 4

Seguimos con las entradas sobre la ópera-rock JESUCRISTO SUPERSTAR.

A pesar de que la obra está realizada desde la perspectiva de Judas, es indiscutible que el protagonista principal es Jesús de Nazaret. Es su vida la que está en el centro de la narración, es la historia principal.

La obra, en general, maneja muy bien la intensidad de las canciones, con muchos altibajos musicales, dando dramatismo a las escenas que se cuentan. Pero, en concreto, la figura de Jesús se trata con especial cuidado en este sentido.

Empezamos con las intervenciones de Jesús. Aconsejo oír primero las canciones, con tranquilidad, y luego leer los comentarios.

    • Dinos lo que va a pasar

Los discípulos y algunos seguidores apremian a Jesús para que les de seguridades. Le instan a que les cuente lo que va a pasar. Jesús tiene una actitud relajada. No contesta directamente al requerimiento de sus seguidores. Manda dos mensajes centrales: vivir el ahora y no ejercer la violencia.

Hay un claro aviso de que hay que tener cuidado con olvidarse del presente. Dar excesiva importancia al pasado genera depresión, y darla al futuro genera ansiedad. El presente es el único tiempo que existe en realidad, en el que debemos centrarnos, viviéndolo con intesidad y consciencia.

    • Realmente extraño

Judas, en su línea ya anunciada en la primera canción de la obra, critica a Jesús por no ser práctico, por no entender los entresijos del qué dirán, de la imagen, del postureo, las apariencias… Jesús le responde de manera contundente, pidiéndole que deje en paz a María Magdalena. Es curioso cómo aquí se alude a la revisión personal del pecado cometido, antes de juzgar a nadie (el que esté libre de pecado que tire la primera piedra, Jn 8,7) y Jesús se queja de que nadie le entiende y de que no les importa a dónde va. El mensaje de Jesús choca frontalmente con las aspiraciones de muchos de sus seguidores, Judas, Simón, Pedro… no se están dando cuenta de lo que realmente anuncia Jesús, y eso es doloroso.

    • Todo estará en paz

Judas vuelve a la carga. Echa en cara a María Magdalena que malgaste ungüentos, perfumes, dinero en algo aparentemente inútil, como agasajar a Jesús. Ese dinero bien hubiera podido dedicarse a ayudar a los pobres, a cubrir necesidades… otra vez la visión pragmática y ultracrítica de Judas.

La respuesta de Jesús es muy contundente. “No intentes decirme que tenemos medios para los pobres salvar. Siempre habrá pobres y habrá pobreza, no dejarán de luchar”. recuerda a la escena evangélica de Marta y María (Lc 10,38-42), donde Jesús sugiere que lo más importante no es afanarse en hacer las cosas, sino que lo más importante son las personas, el encuentro personal. Hay aquí una clara tensión entre la lógica del mundo, que es pragmática y hacendosa, con la lógica del Reino de Dios, que es paciente, esperanzada, personal y confiada.

    • Hosanna

Jesús, con absoluta serenidad, en una canción muy lírica y armoniosa, le dice al sumo sacerdote del templo de Jerusalén, Caifás, que hay que escuchar al pueblo. De algún modo, los saduceos se habían endiosado, gobernando de espaldas al pueblo, traicionando reiterada y constantemente los intereses del pueblo en beneficio de los suyos. Jesús le recuerda que es la del pueblo la voz que hay que escuchar. Porque “de los que sufren será el Reino de los cielos”. Este es el mensaje central de Jesús en los evangelios: el reino de Dios está ya aquí. Todos podrán entrar, pero tienen prioridad los que sufren, los olvidados por el poder, los marginados… el pueblo llano.

    • Pobre Jerusalén

Es la primera canción en la que Jesús explicita de manera contundente lo que venía diciendo. Los discípulos, la gente del entorno… nadie entiende su destino. No se enteran de cuál es realmente la misión de Jesús. Se compadece de Jerusalén. Sólo pasando por la muerte, entenderán. Sólo desde la caída somos capaces de valorar lo que hemos perdido. Esta máxima humana también se cumple en la historia de Jesús de Nazaret.

    • El templo

La intensidad de la canción es innegable. La música va en ascenso hasta llegar a la explosión de la intervención de Jesús, con un grito de amargura e indignación. Jesús arremete contra los mercaderes del templo. Han convertido el templo en un lugar de comercio, de picaresca, de banalidad, superficialidad… PERO al tiempo, casi sin interrupción, un grupo de necesitados y marginados abordan a Jesús. Le piden un milagro de su poder para sanarse. Jesús se siente desbordado, sobrepasado… y clama “salvaos vosotros”. Dios al hacerse humano asume también las limitaciones de los seres humanos. Las frustraciones, la desesperación, la impotencia, la limitación… forman parte de la condición humana. Son emociones, ni buenas ni malas. Son. Lo importante es qué hacemos con ellas, cómo las gestionamos.

Las siguientes intervenciones de Jesús son La última cena, Getsemani, El arresto, Palacio de Pilatos y la Crucifixión. Son los últimos momentos de Jesús. Por su densidad e importancia, los dejamos para la próxima entrada.

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